Tucson, cronología de una tragedia
A dos años de la masacre, Tucson todavía llora los seis muertos y 13 heridos el 8 de enero de 2011. Aquí la cronología completa de la masacre que dejó huella en el país.
8 de enero de 2011: La congresista demócrata por Arizona, Gabrielle Giffords, asistió al evento político ‘El Congreso en tu Esquina’, una reunión en la que la representante compartiría con miembros de su comunidad asuntos relacionados con la realidad de su estado.
8 de enero de 2011: Sin embargo, lo que parecía una agenda más, terminó en una tragedia luego que a las 10 de la mañana un joven arremetiera a tiros contra la congresista y sus acompañantes.
8 de enero de 2011: Pese a los esfuerzos de los paramédicos por salvar las vidas de todas las víctimas, el ataque dejó un saldo de seis personas muertas y otras 13 heridas, entre ellas la propia congresista Giffords.
Si bien es cierto el agresor fue detenido en la escena por dos personas civiles y entregado a las autoridades, el público no conocería su rostro hasta dos días después.
9 de enero de 2011: Mientras Giffords continuaba fuertemente sedada y en condición crítica tras ser sometida a una cirugía de dos horas, las autoridades identificaron a las víctimas mortales de la masacre: El juez federal de distrito John Roll, de 63 años; Christina Greene, de nueve años; el asesor de Giffords Gabe Zimmerman, de 30 años; Dorothy Morris, de 76 años; Dorwin Stoddard, de 76 años; y Phyllis Scheck, de 79 años.
El juez estaba simplemente pasando por el lugar para saludar a su amiga Giffords luego de ir a misa.
9 de enero de 2011: Las muestras de solidaridad y afecto para las víctimas continuaron por días.
9 de enero de 2011: También las muestras de apoyo a la legisladora demócrata, que fue herida de un balazo en la cabeza durante el ataque en Tucson, llegaron al hospital donde se encontraba internada.
Así como a las oficinas de su directorio en Arizona.
9 de enero de 2011: La policía reveló la identidad del sospechoso. Se trataba de Jared Loughner, de 22 años.
El hecho estuvo marcado por la fuerte polémica que a nivel nacional desencadenó la implementación de la ley contra inmigrantes SB 1070, aprobada en Arizona, y ante la cual Giffords se opuso contundentemente. Además la representante se caracterizaba por tener una postura de centro y ferviente defensora de la reforma migratoria
Las reacciones públicas de repudio y reflexión sobre el suceso no se hicieron esperar. El Presidente Barack Obama comentó: “Esto es una tragedia para Arizona y para el país entero”.
10 de enero de 2011: Miembros del Congreso se unieron al luto nacional durante un minuto de silencio en honor a las seis personas muertas durante el tiroteo.
Jared Loughner no fue acusado el 2011 por la masacre ya que fue considerado mentalmente incompetente. Fue diagnosticado con esquizofrenia y sometido a un internado mental.
Junio de 2011: Los especialistas del Hospital Memorial Hermann dijeron que la congresista, quién recibió un disparo en la cabeza, tuvo una recuperación milagrosa. Giffords mostró un espíritu de lucha y amor a la vida y a sus convicciones. Después de cinco meses, la congresista fue dada de alta del hospital.
Mark Kelly, esposo de Giffords, ha sido uno de los soportes más importantes de la congresista durante toda su recuperación.
Enero de 2012: Giffords anunció que abandonaría su escaño en el Congreso de EEUU para centrarse en su recuperación.
Noviembre de 2012: Loughner oyó hablar de muchas de sus víctimas por primera vez después de recibir
su sentencia a cadena perpetua. Pero a dos años de la masacre, la sentencia del pistolero no ha sido suficiente para aliviar el dolor que todavía sienten las familias de las víctimas.
Giffords continúa su rehabilitación luego sobrevivir al tiroteo de Tucson contra todo pronóstico. La ex congresista quedó parcialmente ciega, con parálisis en el brazo derecho y una lesión cerebral.
Enero de 2013: Giffords y Kelly se reunieron con las familias de las víctimas de la matanza en diciembre en una escuela en Connecticut, que dejó 26 muertos, 20 de ellos niños. Días antes, la pareja se reunió con el alcalde de Nueva York Michael Bloomberg, un fuerte defensor del control de armas.